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sexta-feira, 30 de setembro de 2011

Los arboles de mi jardín


Que los arboles de mi jardín
me asombren todas las noches de insomnio
en que no tengo tu presencia entre las sabanas.
Que me griten los coches
en las tardes en que tus pestanas
no me hacen cosquillas en los ojos.
Que me atropelle la gente en la calle
y me peguen en la cara
que se me ponga fea y entre en fétida putrefacción
que mis labios lloren sangre y carbón
entre las páginas de tus libros
y que la saliva de mi lengua
se transforme gradualmente en arena oscura y seca.
Que mi cabello se haga lluvia y mis senos días claros
para que tus fardos sean menos
y tus noches te descansen
hasta que llegue mi fado
y se desnude lentamente
en cada lunar de tu espalda,
despertando sentidos durmientes.

segunda-feira, 15 de agosto de 2011

Zapatos


Un día llegando a casa,
vi tu cuerpo muerto en el suelo,
con ansias de partir
para otro lugar que no el tuyo.
Y yo,
no sabiendo ni cómo ni por qué,
cogí tu fantasma en mis manos
y absorbí tu sangre en mis ojos
y tus miedos por la boca.

Tus palabras,
las que no dices sobre todo,
penetran mis oídos sordos
en sonidos de tranquilidad silenciosa
de nuestra rápida despedida,
hoy y siempre.

Ahora,
con la ventana abierta
y la televisión prendida en lluvia gris,
siento tus dedos en mi cabello
como si de un viento raro se tratara;

Una y otra vez me despierto de mi sueño,
tan pronto como tus besos
y tan difícil como la distancia.
Ya no hay poemas ni canciones
ni humores desafinados…

Pero mis zapatos,
los que me obligas a tener
para que no te ensucie la cama,
tienen siempre ganas
de volver a casa.

quarta-feira, 13 de julho de 2011

Lunares

No quiero más nada que nada
ni menos que todo.

Es entrar en tu coma
y en tu cama,
suicidarme por la ventana
que nos ha visto nacer,
quitando el vacio
y haciéndonos bestias incoherentes.

El asfalto en mis pies
es el negro de tu pelo,
el miedo de limpiar mis ojos
de todo lo que he visto y vivido
en la eternidad del tiempo,
siempre igual en constancia
y resistencia
a comparaciones metafóricas
sin significado sino lo de
mi alma vieja y tu cuerpo joven
unidos entre gotas de agua.

Y sigo atrapada
en tu espalda,
uniendo lunares en constelaciones
de libertad e ignorancia,
liadas en las memorias
de mi infancia perdida.

sexta-feira, 22 de abril de 2011

Volver

Ya te había dicho
que me da asco
el trastorno de esta ciudad,
que se va mi expresión
y que mis ojos quedan rojos
como la sangre
que no quieres tomar.

Vuelves a tus viejas drogas
y yo a mi maldad sin corazón…
Que no hay razón
para el conforto de morir
sin aprender a no pensar.

Te lo intento enseñar,
el arte de mirar por la ventana
y tener ganas
de cantar a todo el mundo
que en el fundo no hay miedos...
El secreto es no regresar jamás,
entrar desnudo y nunca partir,
sin extrañar lo que no se puede tener.

Y además,
volver es imposible
para bestias como tú y yo,
hechos para caminar descalzos
con los rechazos
a nuestros pies.

quarta-feira, 20 de abril de 2011

Futilidad

Tengo la falda en el suelo cariño,
una cosa desnuda te mira ahora
sin hora de llegar o partir.

Búscalo,
que seguro vas a encontrar
lo que no quieres
ver ni alcanzar por nada:

Mi boca sin destino
que no quiere conocer nadie,
mis senos de niña brava
que se lleva por actos
no consentidos.

Tu casa.
Tus besos.
Tu barba.
Todo me causa irritación
y ganas de rellenar
el espacio
que dejaran abandonado
en tu cuerpo maltratado.

Y, yo,
sin lo querer,
absorbo toda tu rabia y odio
hacia mis males...

La verdad, amor,
es que ya no tengo tinta
con que hacer poemas sinceros.

Escribir es una futilidad idiota
sin fertilidad creativa
cuando no estas aquí
para me pintares también
con las palabras
que nunca vamos a decir.

sábado, 16 de abril de 2011

Hasta el Límite de la Memoria

No me digas jamás que no te escriba,
que no te pinte en palabras
que ni conozco bien;
Es imposible que no me acuerde
de nuestras noches en la ventana
y en tu cama desnuda de juicios.

No hay nada sucio en ti,
y luego vi en tus ojos
de vino y sangre
una hambre que nadie puede satisfacer,
porque no hay como entender
tu mirada inocente.

Yo la quiero comprender
de todas las formas,
sin normas que impidan
nuestra cosa sin nombre.

Un hombre, un niño,
quiero todo lo que tienes…
No solo lo que me perturba
sino lo que todavía
no ha tenido tiempo para tal.

Porque ya no sé
se creo en casualidades
ni en verdades infinitas,
pero en almas perdidas
la poesía es para siempre...
Hasta el límite de la memoria.

sábado, 2 de abril de 2011

Inquietudes

No. Que no.
No intento ni hablar,
porque no tengo que decir,
lo intento escribir
y no me sale nada.

Que mala suerte tenerte encontrado
Y penetrado en tu paranoia,
que es mía también,
la dividimos como el humo del cigarro
que soplo en tu labios,
inflando y contaminando
tus flacos pulmones de niño.

No.
Ya me he olvidado
de tus trazos otra vez
y nunca crees en mi cuando digo
que no te acuerdes de mi,
así es el tiempo con que te alimento
el alma que dices que no hay.

No.
Recházame y golpéame
cuando tengo ganas
de me aproximar de tu calor
y de sentir tu droga
en mis venas de cristal,
porque el normal no es para mí. 

No.
No me extrañes jamás
y no quieras más de la vida
ni del mondo,
que en el fondo te tiene atrapado
por tu bolsillo.

No.
Lo que te puedo enseñar
es un mar sin retorno
en una playa cualquier,
que no quiere saber de nadie.

No.
No me digas más
que estoy cansada de oír filosofías,
dame antes tus inquietudes
y las compartimos,
porque la juventud no es para siempre...

Y nuestros cerebros dementes
no pueden ser comprendidos.